Lo importante es lo que pasa en los edificios

Lo importante es lo que pasa en los edificios

Esta frase de Efrén García del estudio de experimentación Amid Cero9 representa muy bien la manera de pensar de este joven arquitecto y cómo la plasma en sus proyectos. Actualmente, la Arquitectura va más allá de la mera construcción de edificios. Esta disciplina resurge fuerte y vigorosa de la mano de grandes dosis de imaginación e innovación de estudios experimentales y creativos. Algo que han asimilado los arquitectos Cristina Díaz Moreno y Efrén García Grinda (Amid Cero9) y lo han plasmado en la rehabilitación de la Fundación Giner de los Ríos de Madrid. “Fue muy emocionante trabajar sobre algo que dio pie a algo tan importante como la Residencia de Estudiantes, donde se formaron genios como Dalí o Buñuel”, expresó Díaz. “Hemos quedado muy satisfechos, al igual que nuestro cliente, y es una obra tan icónica, pero a la vez tan real, que creo que sintetiza a la perfección nuestra voluntad”.

InfintiyInnerBlog Post 14 Arquitectura para la educacion 3

 

La Giner

La nueva sede de la Fundación Francisco Giner de los Ríos ha concluido sus obras en el 2014, cuya autoría corresponde al estudio madrileño de arquitectos AMID.cero9, el cual ha querido plasmar en su intervención los valores que la institución abandera, objetivo nada desdeñable. Historia.

InfintiyInnerBlog Post 14 Arquitectura para la educacion 4

Jose Hevia

A finales del siglo XIX, un grupo de catedráticos librepensadores, liderado por Francisco Giner de los Ríos, decidió desmarcarse de las pautas pedagógicas de la época y fundar la Institución Libre de Enseñanza, una escuela-laboratorio de carácter experimental, donde desarrollar un nuevo modelo de enseñanza. Primero se reunían en un pequeño hotel que disponía de un hermoso jardín trasero, alrededor del cual fueron apareciendo pequeñas construcciones como el pabellón Soler destinado a laboratorio del geólogo José Macpherson. Gran parte de la intelectualidad de la época se reunía en ese espacio y fue el germen de varias instituciones esenciales en el progreso del país, como fueron la Residencia de Estudiantes, el Museo Pedagógico o la Universidad Internacional de Verano de Santander. Con la llegada de la dictadura de Francisco Franco, todo este entramado fue confiscado y hubo que esperar hasta 1975 para que la Institución Libre de Enseñanza (que había pasado a denominarse Fundación Giner de los Ríos ya desde la muerte de aquel en 1915) recuperara sus propiedades, aunque en un pésimo estado de conservación. Por ejemplo, el jardín, utilizado como instrumento pedagógico por aquellos intelectuales, había sido maltratado y empleado incluso como aparcamiento de vehículos durante aquella época de incautación.


La intervención

Aunque las actividades se reanudaron en el año 1985, no fue hasta el año 2005 cuando se decidió renovar la sede para albergar las actividades culturales y educativas del país. Con esta iniciativa, la institución demuestra que su compromiso fundacional por la regeneración profunda de la sociedad a través de la educación y del conocimiento sigue más vigente que nunca, con una valiente apuesta por la arquitectura de vanguardia.

InfintiyInnerBlog Post 14 Arquitectura para la educacion 1

Jose Hevia

Se convocó un concurso del cual salió ganador el estudio AMID.cero9, con una propuesta poco convencional y arriesgada, en la que el jardín volvía a ser el elemento articulador de todo el espacio.

Alrededor de ese espacio libre, que poco a poco va recobrando su vigor, se disponen diferentes aulas que se configuran a modo de pabellones aparentemente aislados, pero interconectados por un pasillo multiusos que se adosa a la medianera de la parcela. Se trata de un espacio de recorrido y conexión entre las partes pero también facilitador de relaciones y reuniones espontáneas, gracias a las zonas intersticiales de formas libres que resultan de los vacíos de las aulas. El carácter central y vertebrador del jardín se acentúa con una piel neutra que cubre los pabellones y que sirve de escenario y telón de fondo a la naturaleza recuperada. Esa piel neutra se construye a base de una malla de barras de acero galvanizado, que resulta más o menos tupida en función de su posición, de su uso, de su soleamiento. Allí donde no puede haber jardín (porque el edificio tiene sótano), se han colocado unas mantas de geotextil rellenas de tierra vegetal donde crecen enredaderas que convertirán también al edificio y su malla en otra parte más del jardín. La malla es a la vez filtro y elemento de protección y barandilla, aplicando la filosofía de la Institución de austeridad, al utilizar un material duradero y fácil de mantener y con el que se simplifican al máximo los encuentros y detalles.

InfintiyInnerBlog Post 14 Arquitectura para la educacion 2
Jose Hevia

A pesar de que el edificio tiene más de cinco mil metros cuadrados para una parcela de dos mil metros cuadrados, la superficie edificada se dispone de tal manera que no ahoga el espacio libre ajardinado. Para ello ha sido necesario tanto construir en dos plantas como ocupar parte del sótano. En la planta primera hay más aulas y también terrazas planas, bien ajardinadas bien tratadas como un espacio de estancia y reunión. En el sótano se ubican los espacios para exposiciones y el espectacular auditorio. Condicionado por la estructura de las formas libres de los pabellones exteriores, el salón de actos se vertebra a base de cuerpos de hormigón con encofrado de tablilla vista que recogen esa estructura superior, para horadarse y abrirse al escenario. Donde arriba había malla metálica, aquí en el sótano se disponen listones de madera que repiten ese ritmo sincopado de la malla.

El resto de la actuación ha consistido en rehabilitar los edificios verdaderamente valiosos que había mantenido la Fundación: una galería sobre pilares en el patio, adosada a una de las medianeras y orientada al Este y el edificio inicial de la Institución, con fachada al Paseo del General Martínez Campos. Es a esta calle donde asoma, valiente, el nuevo edificio, intentando marcar un hito en una zona de la calle con grandes moles edificadas, convertirse en un lugar de referencia con una torre de forma abstracta y con esa inquietante piel de malla de acero. El hito se consigue, en lugar de recurrir a la inmediatez de una pieza de fácil digestión, gracias a un volumen que sorprende, que cambia su apariencia en función de la hora del día, del soleamiento, de su uso y que induce al viandante a interesarse por su interior.

Con esta intervención, la Institución demuestra de una manera más vigente que nunca, una apuesta por la arquitectura de vanguardia ejemplificada en un organismo que promueve una nueva educación y nuevos valores. No es un camino fácil. Existen muchas reticencias en la sociedad para llegar a comprender su proceso, por eso estos arquitectos tratan de trabajar sobre las preocupaciones de las personas, adoptando una arquitectura crítica e imaginativa, que refleje la cultura de la calle. Por ello, a la hora de fraguar sus proyectos, tanto García como Díaz se centran en “el espacio que hay entre las cosas; los edificios importan menos que lo que pasa en ellos”.

Deja un comentario

Estás comentando como invitado.
InfinityInner